El (dis)curso escolar

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Empezó el curso escolar y los padres se quedaron temblando. Dura el tembleque. Pero es que el ministro Wert tampoco ayudó. Una vez más. Para (in)tranquilizarnos repartió estas cifras oficiales. Sí, con el sello del ministerio. Los recortes dejaron a 578.000 alumnos sin ayudas para libros. Hay más. Otros 25.520 se quedaron sin becas. Más de seiscientos jóvenes dañados directamente por el tijeretazo. Por no hablar del número de profesores. El dato aplicado en plan genérico (ahora que los genéricos están tan de moda) es tremendo. El gasto en educación en España retrocedió al nivel de hace seis años. Sí, han leído bien. Hemos gastado en el 2013 menos que en el 2009. Si nos aplicamos podemos volver a los tiempos de Barrio Sésamo. O incluso de Había una vez un circo. Solo hay dos ventanas por las que corre el aire. Tenemos una ratio mayor con respecto a la media europea en gasto por alumno y en número de estudiantes por docente. Pero en los demás nada de nada. Y es que la inversión en educación no da votos hoy. Y en cambio ahorrar en educación da hambre y un país de miseria intelectual para mañana. Y a quién le preocupa mañana. Repetimos repetidores. Los colegios serán fábricas de ellos. Una pena con un país que llegó a lucir músculo en su sanidad y en su educación pública.