Incredulidad

José Manuel Pan
José Manuel Pan BAJO CUERDA

OPINIÓN

Santiago es una ciudad abatida por el dolor. Y Galicia. Y los gallegos. A golpe de tren Alvia nos hemos ido acostumbrando a tener muy cerca la desgracia, a vivir en primera persona los toros que hasta ahora observábamos desde la barrera de la distancia. Santiago llora de nuevo. El crimen de Asunta solo deja incredulidad en una ciudad que presume de acogedora. Amigos y vecinos de los padres de la niña, Alfonso y Rosario, no encuentran explicación posible a las barbaridades que se van conociendo de este caso. No es de extrañar. Si las investigaciones de la Guardia Civil se confirman estamos ante uno de los crímenes más horrendos de la historia. Mientras, el dolor y el asombro sigue apuntando directamente a la sociedad compostelana justo en el momento en el que empezaba a sacudirse las lágrimas de Angrois.