Los saltos de Salter

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Va por la quinta edición en España y está arrasando en medio mundo. Y es que cuando se pone de moda decidir quiénes van a ser los nuevos genios de las letras norteamericanas, nada como volver a los clásicos. James Salter es el autor de Juego y distracción y de Años luz. Y ahora publica una colección de relatos que no se lee, se bebe como martinis secos, como martinis con un toque de ginebra, como balas de plata. Se titula La última noche, uno de sus relatos más aplaudidos y estudiados en las universidades por lo espectacular de la trama, pero el volumen esconde otros brillos. Salter es un veterano. Nació en 1925 y tiene una habilidad extraordinaria para novelar sobre esas grandes decisiones que giran una vida. Narra como nadie los fulgores y los ocasos. Hay electricidad en sus palabras, luz, como la hay a veces en los últimos abrazos. En Platino cuenta cómo es imposible agarrar lo que se escapa. En Bangkok, cómo se puede resistir la tentación cuando lo que se tiene es sólido. Y hay tan pocas cosas sólidas hoy. Salter juega con las palabras como las palabras juegan con la vida. Sabe que todo son misterios, y que para nombrarlos o acercarse a ellos hay que ser tenaz y escribir igual que se talla un mueble, que se construye y se destruye una biografía. Somos apenas una biografía entre millones y millones de biografías, pero somos nuestra biografía.