Horizontes de pobreza

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

Las alertas vuelven a sonar, pero ahora con más fuerza y peores augurios. Como la población envejece, la proporción entre activos y jubilados se estrecha y, además, la crisis ha reducido de forma drástica los ingresos públicos, hay que revisar la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Dicho en el lenguaje que manda en estos tiempos, hay que ver por dónde se recorta. Es más fácil y más rápido que buscar formas de aumentar los ingresos. Esa opción implicaría, además, volver a los demagógicos debates sobre progresividad fiscal, bolsas de fraude y esos paraísos fiscales contra los que tantos altos dirigentes de instituciones supranacionales prometieron luchar y que ahí siguen.

Toca, pues, implantar factores de sostenibilidad que implicarán períodos de cotización crecientes para tener derecho a unas pensiones menguantes, que ya no se actualizarán en función del IPC sino según complejos y sesudos mecanismos que casi con toda seguridad se quedarán por debajo de ese umbral. Es decir, que si ya un alto porcentaje de las pensiones apenas dan para vivir, los jubilados futuros lo tendrán más crudo para comer y pagar sus medicinas, que, entre copagos y retiradas del sistema de no pocos fármacos, cada mes les cuestan un poco más.

Se aconseja, claro, recurrir a fondos de pensiones privados. Claro que, con la tendencia de salarios menguantes, a ver cuántos trabajadores se los pueden pagar. Tristes tiempos en que quienes nos representan solo son capaces de ofrecer horizontes de pobreza a la mayoría de sus ciudadanos mientras cierran los ojos ante quienes se enriquecen con el dinero de todos.