Hacen falta todas las campañas y más. En invierno y en verano. En otoño y en primavera. La carretera siempre es un peligro. El mes pasado, una cabezada tuvo el precio de nueve vidas. Y es que, como insisten los expertos, el cerebro es el órgano vital para conducir. La cabeza despejada y en total estado de atención es lo más necesario. Una mente centrada en la conducción, sin esa la lista de distracciones que pueden hacer que un viaje se convierta en una tragedia, es lo más importante. La mente al volante. No la mente en el móvil. Un segundo es la diferencia entre que no pase nada o tener un accidente que te puede dejar con la vida destrozada o sin vida. En verano, los excesos convierten salidas de noche en noticias en los periódicos por el peor motivo, el del choque sin control. Dicen los expertos que Galicia es tierra de buenos conductores. Pero los mismos expertos insisten en que el mejor piloto es el que siempre está alerta y nunca baja la guardia. No hay que relajarse ante la guerra del asfalto. Nadie quiere recibir la peor llamada, esa que en un segundo te deja con todas las certezas que creías tener destrozadas.