Verano y estudio

Celso Currás
Celso Currás NUESTRA ESCUELA

OPINIÓN

La vida del estudiante se parece a la del deportista. Ambos deben entrenar siempre, para no perder la forma física o el hábito de estudio, que no han resultado fáciles de conseguir y consolidar. Mantenerlos no es difícil, con un mínimo de esfuerzo. Recuperarlos sí lo es. Por ello, para muchos, el comienzo de curso se hace muy difícil y el trabajo intelectual o el ejercicio físico acaban convirtiéndose en tareas ingratas.

En nuestro país, las vacaciones de verano son demasiado largas. Una parte de ellas debería repartirse a lo largo del año académico, para evitar períodos lectivos extensos. La mayoría de los alumnos que han aprobado todo desconectan totalmente de la actividad intelectual en los casi tres meses de estío. No es lo indicado, desde un punto de vista pedagógico. Un simple cambio de actividad resulta beneficioso. Dejar de centrarse exclusivamente en el aprendizaje y la memorización, para dedicarle más tiempo al repaso y afianzamiento de contenidos, a la propia formación personal y, sobre todo, a la lectura.

El único objetivo del estudio no ha de ser el aprobado, sino también la adquisición de una sólida cultura. Para ello es necesaria una permanente inquietud y deseo de saber. Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) han venido a sustituir a las bibliotecas personales o a las fichas de documentación, pero sigue siendo imprescindible leer, seleccionar, organizar, revisar, etcétera. Excelente actividad para el verano, pero no como una obligación o un sacrificio, sino como motivación para saber más e incluso como descanso. Aprender debe convertirse en un placer, no en una imposición. Mal estudiante el que solo piensa en exámenes y títulos.

Es preocupante la falta de interés de muchos jóvenes por adquirir una formación completa, al margen de la especialidad de cada uno. Hay conocimientos elementales que una persona dedicada al estudio no puede ignorar. Para adquirirlos, es suficiente con poco tiempo, pero con mucha constancia. Las TIC ofrecen una eficaz herramienta para ello, posibilitando el acceso inmediato a todo tipo de información, que sigue creciendo de forma exponencial. El gran problema es la capacitación para seleccionarla y tratarla adecuadamente, pues aunque contemos con buenos buscadores para Internet, hay que saber encontrar lo que interesa, acudiendo a fuentes fiables. Finalmente, deben relacionarse unos conceptos con otros, sintetizarse y reescribirse, para que adquieran un carácter personal. La propia formación en estas técnicas es también una buena actividad para las vacaciones, sin menoscabo, en absoluto, del merecido tiempo de ocio.