Pombo trapense

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

27 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El diccionario es su casa. En Álvaro Pombo habitan las palabras. Su capacidad con el idioma es difícil de medir. Este académico hace lo que quiere con el lenguaje, con las ideas y con sus narraciones. Estamos ante una de las voces más personales de la literatura española. Nunca tiene bastante este premio Planeta que ahora ofrece a sus lectores otra increíble vuelta de tuerca y de tinta en su obra. El título es nada más y nada menos que Quédate con nosotros, Señor, porque atardece. Y cuenta la historia de un pequeño convento trapense situado al sur de Granada. Entre los monjes, uno de ellos aparece ahorcado. Y la paz conventual se quiebra. Aparecen los medios con su eco que todo lo multiplica. Y las dudas y las sombras de las dudas. Pero no es una obra de intriga al uso, un El nombre de la rosa granadino. Es, como suele suceder con Álvaro Pombo, una reflexión sobre la naturaleza de la vida. Usa el impacto brutal para dar la vuelta a los seres humanos. Para buscarles las cosquillas. Para buscarnos los sentimientos y las flaquezas. Huronea en el alma. Chía desde los cipreses y los abedules en la atardecida. Otro libro a contracorriente entre vísperas. Las fronteras del hombre son quebradizas.