Caraduras

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

España, 6,2 millones de parados, bajadas de salarios generalizadas, recortes por todos lados. Noticias de una semana cualquiera (la pasada). Los tres partidos del Parlamento andaluz (PSOE, PP e IU) acordaron en secreto, en marzo, subir las dietas a su presidente y a los portavoces adjuntos de los tres grupos. Dan marcha atrás cuando un diario lo publica. El presidente valenciano, Alberto Fabra, contrató a un entrenador personal para mejorar su capacidad de liderazgo por 20.000 euros, a cuenta del erario público claro está. El escándalo que se monta le fuerza a recular. El PP triplicó el sobresueldo de su presidenta en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, en plena crisis, entre el 2009 y el 2011, de 35.000 a 113.000 euros. A esa cantidad hay que sumar sus retribuciones como senadora y las dietas del Parlamento catalán, hasta un total de 180.000 euros brutos al año. Los ciudadanos nos enteramos gracias a la documentación que Hacienda envía al juez Ruz. Ese año, el 2011, era solo la novena dirigente que más cobraba del partido, por detrás de Bárcenas, Rajoy, Mato y Sepúlveda. El PP se financia en un 90 % de dinero público. Conocemos también que la trama Gürtel, el propio Correa en persona, pagó a la aún ministra de Sanidad una parte de su alojamiento en Disneyland París en 1999. Por otro lado, el juez Castro atribuye cuatro posibles delitos, entre ellos malversación de caudales públicos, a Camps y Barberá por el caso Nóos. La guinda de este pastel putrefacto es que el Congreso, o sea todos nosotros, subvencionamos hasta los cubatas y los gin-tonics de los diputados. Si todo esto es demagogia, ¡qué fácil nos lo están poniendo los políticos para hacer demagogia!