Un juez indignado

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Un juez de Córdoba llama burros a los políticos en una sentencia. Achaca lo que él mismo califica como una «extralimitación» a que como un «indignado más» puede tomarse la licencia para recriminar a nuestra clase política. Pues no, señoría. Fuera de su juzgado puede usted opinar lo que sea. Solo faltaría. Pero lo que jamás puede hacer un juzgador es utilizar una resolución judicial para faltarle al respeto a nadie, aunque coincidamos con él en que muchos de nuestros políticos tengan más de solípedos que de humanos.

Si continuamente exigimos a nuestros representantes del poder legislativo que se comporten, y no insulten en el desempeño de sus funciones, no sé por qué razón no vamos a hacer lo mismo con los miembros del poder judicial. Si no se frenan en estas actitudes quienes más debieran hacerlo, gente a la que se le presume una cierta formación, mal vamos. Así que ya sabe el señor juez. Al llegar a su casa no deje títere con cabeza y ejerza de indignado todo lo que tenga a bien. Pero en sus sentencias, máximo respeto. Y si quiere mostrar su disconformidad con aquellos a quienes califica de pollinos, en las próximas elecciones no los vote. Pero por favor, respete a la ciudadanía. Aunque sean unos burros. Es lo bueno de no ejercer cargo público alguno. Que yo sí puedo decir que son unos burros.