Sucedió la semana pasada. Un niño de cinco años se multiplicó en la Red. Y ahí sigue. La fama de Internet es difícil de borrar del todo. Para bien y para mal. En el caso de Alejandro, para bien. Alejandro es un chaval de cinco años, cuya fotografía emociona. Emociona porque de forma inocente hizo el gesto de separar a un entrenador y a un árbitro que estaban discutiendo. Solo hay que teclear «un niño de cinco años da una lección». Y ya se ve la lección. Se jugaba un partido de la categoría miniprebenjamines en Las Palmas. Apenas les llega a la cintura y abre sus brazos para que entrenador y árbitro dejen de discutir. No solo eso. Resulta que Alejandro encima les decía con tranquilidad «paren, paren, paren». Este chaval tiene madera y maneras de diplomático. Él no entiende mucho todavía toda la repercusión que ha tenido su gesto. Y hasta su padre, de profesión taxista, ha tenido que conceder entrevistas. Dice el padre que en el campo todo el público se puso a aplaudir el gesto del niño. El chaval juega en el Unión Viera, de delantero. Una bonita foto en un mundo del fútbol tan revuelto que solo te reconcilias con él con el fútbol base, con la esencia.