El barómetro del CIS indica que en la actualidad el PP ganaría las elecciones generales, con el 34 % del voto estimado, frente al 28 % del PSOE. Como son pocos los que pueden estar de acuerdo con las nefastas medidas del Gobierno, que nos están hundiendo irremisiblemente en un pozo sin fondo, la única posibilidad viable a la hora de interpretar estos resultados es que se necesita más de año y medio para olvidar la última etapa de Zapatero. En condiciones normales, los socialistas tendrían que estar en las encuestas muy por encima de quien tan pésimamente nos gobierna, pero está visto que la ciudadanía puede parecer tonta porque no le queda más remedio, pero cuando menos la memoria no le falla, y es consciente de que buena parte de los males de hoy se gestaron en la última legislatura socialista. Quede claro que no pretendo restarle culpa al presidente Rajoy. Aunque quisiese hacerlo peor, ni sabría ni podría. Hay que recordarle que con recortes no fluye el dinero, por lo que no hay consumo. Sin consumo se cierran los negocios, incrementándose las listas del paro. Y que algún que otro desempleado se quitó de en medio por la desazón que le produjo no poder pagar la hipoteca. Y ellos venga a legislar sobre las tasas judiciales y la ley del aborto. De vergüenza.