Ourense era una fiesta... y lo sigue siendo. Las facturas del grupo municipal del PSOE hablan estos días por los codos. Lo hacen sobre marisco, cubatas de ron, de whisky y de ginebra. No se sabe si se ahogaron penas con ellos, pero sí que se brindó por los supuestos éxitos del socialismo (sic) ourensano (entre ellos, la salida del exalcalde de los calabozos...). Todo a cuenta del contribuyente, de quién si no... Así le luce el pelo a parte de la clase política del país: un día, presuntamente preocupada ante el tortazo sin precedentes de su credibilidad; al otro, pasando por el lector del súper, y sin ruborizarse, botellas y bolsas de cheetos que pagamos todos. El alcalde dice que no hay caso porque es legal... ¿Pero qué hemos hecho para merecer a estos políticos? Si es legal, cambie la ley ya, ¿o es que pretenden seguir brindando con nuestros bolsillos?