18 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
La situación de Pescanova se está deteriorando. Ni los trabajadores, ni los accionistas, ni Galicia lo merecen. Porque a todos les interesa el bien de la compañía, que sienten como algo propio. Por eso debe frenarse cuanto antes la deriva que está tomando la crisis. Los días pasan y hay que mantener activa la maquinaria productiva. Es lo que permitirá pagar las nóminas, los créditos y a los proveedores.