¿Examinarse otra vez?

Ignacio Bermúdez de Castro Olavide PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

La Xunta pretende examinar uno por uno a 120.000 funcionarios, lo que en principio parece tan improbable como el que quien esto escribe consiga culminar la cima del Everest tres veces en la misma tarde. Y sin oxígeno. Pero demos por un instante ese absurdo como posible. A este columnista le parece excelente que en San Caetano busquen la fórmula para lograr una mayor eficiencia de la Administración autonómica, pero tal vez debieran comenzar por examinar, también uno por uno, a tanto paniaguado de los partidos políticos, los denominados fontaneros, que sin hacer mérito alguno están viviendo de la sopa boba, cobrando mucho más que los funcionarios de carrera y sin saber hacer la o con un canuto. Por no hablar de tantos políticos electos cuyo único mérito ha sido ser amigo del amigo del concejal de su pueblo. Dejemos tranquila a la clase funcionarial, que bastante se han metido ya con ella, y prediquen con el ejemplo aquellos a quienes se les ocurrió tan peregrina idea. Ya han tenido que aprobar sus respectivas oposiciones para que les vengan ahora con semejante milonga. Si el Gobierno gallego lo que pretende es mejorar el funcionamiento de la Administración manteniendo el mismo número de personas, que se esmeren en su gestión. Pero sin incordiar a los funcionarios, que ya llevan varios annus horribilis seguidos a sus espaldas, y no están para que les toquen más la moral.