La decisión de Pescanova

Diego Pérez Fernández
Diego Pérez CONTRAPUNTO

OPINIÓN

Pescanova es algo más que una empresa. Este buque insignia del sector pesquero desde hace 53 años es una de las pocas joyas que todavía le quedan a la corona de Galicia. Todavía. Sus problemas financieros atañen directamente a los responsables de la firma, a sus diez mil empleados y también, indirectamente, a buena parte del tejido industrial de esta tierra. Tras las estocadas que ha ido sufriendo una economía situada en la periferia de la periferia de Europa, con el paso a manos foráneas de Fenosa, el Banco Simeón, Corporación Noroeste, Ence, el Pastor y la que se avecina, lo que está en riesgo es que otro centro de decisión, de los que de verdad importan, se traslade de Vigo a Barcelona, a Londres o a cualquier lugar interesado en pegar el apetitoso bocado. Galicia no puede perder una multinacional y seguir abonando el minifundismo.