Feijoo y la pipa de Magritte

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

Pocos saben que la famosa pipa que pintó Magritte se incluía en una serie de cuadros que tituló La traición de las imágenes. En el más famoso de ellos se ve la representación de una pipa y debajo la inscripción: Ceci n´est pas une pipe (esto no es una pipa). Las imágenes no son la verdad que algunos postulan. En política, menos. Fue en febrero del 2011 cuando Manuel Vázquez, líder aún del PSdeG, dijo «Feijoo e o narcotráfico andan aí, aí». En Interior gobernaba todavía el PSOE. Muchos nos preguntamos entonces por qué había proferido aquella frase desafortunada. Yo lo sigo haciendo. Pero también pregunto otras cuestiones que tienen que ver con la decencia y la virtud, no con el oprobio. ¿Es lícito que una foto estival de Feijoo en 1995 con un ciudadano (entonces sin cargos) sirva para juzgar mediáticamente a una persona que hasta ahora ha demostrado diligencia, honestidad y entrega al servicio público? ¿Las fotos de actuales dirigentes políticos con condenados por crímenes execrables, Barrionuevo por ejemplo, serían pertinentes en este momento? ¿Una foto que nada dice es peor que mil millones desaparecidos de las arcas andaluzas? La perplejidad me abruma. He argumentado muchas veces a favor de Núñez Feijoo: me parecía y parece uno de los mejores de su clase (política). Si hoy guardase silencio, sería cómplice de La traición de las imágenes: la pipa de Magritte no era una pipa.