U n tercio psicoanalista. Un tercio filósofo. Un tercio narrador. Irvin D. Yalom sabe contar una historia que te agarra con una fórmula sencilla: la biografía y la obra de un filósofo mezclada con intriga y pasión. La razón siempre viaja pegada y peleada con la pasión. Sobre todo, en la nueva novela de Yalom, donde el filósofo elegido es Baruch Spinoza. Yalom lo enfrenta nada menos que a una obsesión posterior de un ideólogo nazi. Pero ¿quién fue Spinoza? Según Salvador de Madariaga, fue un castellano de Castilla. De una localidad de Burgos. Benito Espinosa. Pero su familia al huir a Portugal quiso ocultar esa nacionalidad. Los Spinoza tuvieron que huir también por la religión y acabaron en los Países Bajos. El creador de la Ética siguió huyendo hasta quedarse solo, enfrentado por sus teorías revolucionarias entonces a los miembros de la Sinagoga. Esa valentía de Spinoza es explotada por Yalom en su obra. Yalom es el escritor de El día que Nietzsche lloró y de Un año con Schopenhauer. Ahora con El problema de Spinoza deja hablar a uno de los racionalistas más descarados del siglo XVII: «No me arrepiento de nada».