Postrados bajo la tormenta

OPINIÓN

11 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ya no basta con pedir perdón ni es suficiente el propósito de enmienda. Todo eso está muy bien y es necesario, pero insuficiente. Porque hasta ahora nadie ha asumido responsabilidad alguna ni nadie ha pagado por el daño causado ni por el mal hecho. Es que ni siquiera han devuelto una mísera parte de lo que han robado. Al contrario, más de uno se ha beneficiado de una generosa amnistía fiscal con la que, para más inri, ha pagado a Hacienda mucho menos de lo que hemos aportado los ciudadanos que cumplimos fielmente con nuestros deberes, y que, a cambio, recibimos cada vez menos por nuestra contribución, cada vez mayor. Y es que si la corrupción es un tumor maligno en cualquier circunstancia, cuando se combina con una crisis económica como la actual su capacidad de metástasis es tal que puede invadirlo todo si no se trata a tiempo y con decisión. Que es lo contrario de lo que han hecho quienes tenían el bisturí. Pero no lo quisieron usar cuando pudieron, bien porque se beneficiaron, directa o indirectamente, bien para no perjudicar a los suyos. Pero quien protege a un ladrón se convierte en cómplice. Y tendrá que pagar por ello. Ni basta con disculparse ni se puede huir hacia adelante con promesas de futuro que contradicen la realidad pasada. Algunos -ya sea en la Zarzuela a propósito de Urdangarin o Rajoy por Bárcenas- intentan eludir sus responsabilidades creando una realidad virtual. Pero ya no cuela, porque los ciudadanos están hartos. Gracias. Lo que esperan es ver que realmente quien la hace la paga. Solo entonces se podrá empezar a creer. Mientras tanto, aquí seguimos, postrados bajo la tormenta.