Si le digo sus apellidos, seguro que no se dan cuenta: Nikolayevna Zajarenko. Si les digo el nombre, nos vamos acercando: Natalie. Pero atan la cometa del acertijo si les suelto el nombre artístico: Natalie Wood, una de las leyendas de Hollywood, con esas biografías que dieron, dan y darán vueltas. Hace poco, Natalie Wood volvió a los titulares cuando las páginas de culturas se confunden con las de sucesos. El caso de su muerte después de una noche en el yate The Splendour (nombre poco afortunado para lo que pasó), junto a su marido Robert Wagner y el amigo de ambos, Christopher Walken. Wood se ahogó tras una noche de bebidas y discusiones. Wagner y Walken fueron exculpados, pero ahora un nuevo informe del forense dice que Natalie Wood ya estaba magullada antes de caerse de la cubierta. Especulaciones y especulaciones. Sucedió todo un día de Acción de Gracias, frente a las costas de isla Catalina, en las proximidades de Los Ángeles. El capitán del yate tampoco ha ayudado con su libro sobre aquella noche. La familia quiere la verdad. Natalie Wood fue aquella mujer morena que nos arrebató el corazón en Esplendor en la hierba.