El termómetro del CIS dio el disparo de salida. Casi un descenso de diez puntos al PP, y la encuesta se había hecho antes de Bárcenas. Decíamos ayer: veremos. Y hoy hemos visto. La encuesta de Sondaxe no deja lugar a dudas. Estas preguntas sí se realizaron tras el caso Bárcenas y la desafección con el PP provoca que la estimación de voto en Galicia le llevaría a Feijoo a perder su mayoría absoluta. Y no por los pelos. El descenso que da es de cinco diputados. De un marcador de 41 a otro de 36, un mundo muy lejos de los 38 que otorgan el poder en la comunidad. La marca PP tiene que reaccionar. Como lo tiene que hacer la marca PSOE. La caída de los populares no le da ninguna subida a los socialistas en Galicia. Pachi Vázquez bajaría un escaño. En este río revuelto de recortes, imputaciones a los partidos del poder y Bárcenas (la tormenta perfecta) vuelve a ser Beiras el triunfador. Su irrupción con nueve escaños se dispararía hasta los quince. El BNG mantiene la fidelidad con diez puntos de intención de voto y los siete diputados con los que se quedó tras la división del nacionalismo. Una Galicia distinta, donde la compleja suma de PSOE, AGE y BNG les daría una posible mayoría absoluta.