09 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
El problema que plantea la votación del Parlamento Europeo sobre los descartes de pescado es grave. El marcado carácter conservacionista del plan parece olvidarse de sus consecuencias en la especie más amenazada, la humana. En esto, como en casi todo, la mejor solución está en el equilibrio, en la prudencia. Protejamos los recursos pesqueros y protejamos a los miles de familias que viven de ellos.