La memoria de Rajoy

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Creo en la absoluta honestidad de Rajoy, aunque tampoco dudo que durante los últimos años más de un correligionario metió la mano en cajones que nunca debieron ser abiertos. Ahora bien. Eso es una cosa, y otra muy distinta es que me convenza acerca de que su memoria le empieza a fallar de forma tan preocupante. Máxime a él, que en su día fue capaz de recitar, como si del Padrenuestro se tratara, cientos y cientos de temas en sus brillantemente superadas oposiciones a registrador de la propiedad. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid manifiesta no acordarse de la última vez que habló con Bárcenas. Harto difícil de creer la mentirijilla del presidente del Gobierno. Si acaso me ofrezco a refrescarle la memoria. Bárcenas fue elegido senador en las elecciones del 2004 y del 2008, y desde este último año, y por mandato expreso del propio Rajoy, fue nombrado tesorero, razón por la que hasta hace cuatro años debieran verse día sí y día también en la sede de Génova. ¿Que los encuentros eran con ocasión de entregarle uno de los tan mentados sobres? No. Pero a estas alturas de la película don Mariano no pone la mano en el fuego por nadie. Me recuerda a Diez negritos. Eso sí. Aquí nadie se pregunta quién es el asesino, sino los desvergonzados.