Así no, señor Rajoy

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

03 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde el primer momento, aquel 20 de noviembre del 2011, sentí orgullo: un gallego iba a presidir España. Valoro muchas de las reformas estructurales, difíciles pero necesarias, que Rajoy está acometiendo: en contra, incluso, de su programa y fundamentación ideológica. Y cada vez que lo hago no falta quien me vulnere. Quizá les sobren razones para ello; a mí, también: a España la dejaron hecha jirones los que gastaron 100.000 millones más de lo que ingresaba en los últimos tres años, congelaron pensiones, mintieron, ideologizaron hasta el paroxismo, erraron, confundieron, fallaron. O se cambia España, sus estructuras legislativas e irracionalidad, o no hay futuro. Esta vez, sin embargo, no puedo estar de acuerdo con Rajoy ni sentir orgullo. Es injusto que sean los que menos tienen los que paguen esta crisis que no provocaron. La no actualización de las pensiones es un oprobio, y más para Galicia. La nuestra ya es una congregación de mayores: a los que les debemos todo lo que somos. La media que cobran son 700 euros. En Ourense y Lugo, pobladas de pensionistas, menos aún. De esa pensión viven ellos y sirve, en ocasiones, para ayudar a sus hijos en paro. Podemos adelgazar todo, pero no el cicatero sustento de aquellos que más lo merecen. No es justo. Lo de las pensiones, en el momento más difícil, ha sido una grave equivocación. Así no se hacen las cosas con sentidiño de gallego. Así no, señor Rajoy.