Finaliza el 2012, que ha sido declarado Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos. La energía vital, es decir, la necesaria para vivir, la suministran los alimentos que consumimos. Una complicada acción bioquímica transforma los alimentos en nutrientes, que se incorporan a la sangre y llegan a todas las células en donde se genera energía para mantener la temperatura del cuerpo, para pensar, querer, razonar, hablar, andar, abrazar, acariciar, besar, leer, escribir? Es decir, energía vital.
En el año de la energía para todos hay más de mil millones de personas desnutridas en el mundo. El 20 % de los españoles están por debajo del umbral de pobreza. A pesar de las acciones de Cáritas (premio Fernández Latorre) y de otras instituciones, la energía vital no llega a todos.