Están jugando sucio


Empezó Mariano Rajoy, cuando el 10 de junio dijo aquello de que había solucionado el problema logrando «una línea de crédito» en condiciones ventajosas y sobre todo, sin contrapartidas, para irse a continuación a Polonia a ver un partido de la Eurocopa. Nos engañó porque menos de seis meses después, lo que hay es un préstamo, que tenemos que devolver euro a euro, pero que nos obliga a aplicar un durísimo plan de ajuste que pagarán los trabajadores con miles de despidos, los pequeños ahorradores estafados con las preferentes y todos los contribuyentes españoles durante los próximos años.

Nos engañó antes de ayer la Unión Europea y su comisario Joaquín Almunia porque basándose en ese concepto tan etéreo de sistémico, le daba a Bankia la oportunidad de continuar en solitario mientras que condenaba a Novagalicia a ser vendida a otra entidad antes del 2017 o en caso contrario a ser liquidada.

Nos engañó el presidente Feijoo, o lo engañaron también a él, porque en su debate de investidura defendió como positivo el plan de saneamiento de Novagalicia, tutelado por el Banco de España y decidido por la Comisión Europea, porque daba un plazo de cinco años que servirían, según Feijoo, para consolidar el proyecto.

Nos engañaron porque todo eso no eran más que cortinas de humo para ocultar la realidad, que quedó desvelada por uno de los máximos directivos del Banco de España que dijo que ni cinco años, ni tres ni uno, que Novagalicia será subastada de forma inmediata, en cuanto terminen con Catalunya Banc. Están jugando sucio. Es absurdo presentar un plan por escrito con las condiciones pactadas por las entidades, el Banco de España y la Comisión Europea y en menos de 24 horas decir lo contrario.

Nos están engañando porque no tiene ningún sentido económico hacer la subasta de forma inmediata no dándole tiempo a que Novagalicia vuelva a recuperar su precio real. Ayer uno de los tres grandes bancos que hay en España compró por 1 euro el Banco de Valencia, después de que la entidad recibiera 4.500 millones de euros de fondos públicos. Y esa es la clave de lo que está pasando con Novagalicia. Y hay que decirlo con todas las letras porque sino no se entiende nada de lo que esta pasando en estas horas.

La entidad, el tiburón, que se quiere quedar con nuestras antiguas cajas, quiere hacerlo ya, no darle tiempo a que recupere su valor real, para que se la den gratis. Quieren apropiarse de la entidad por un euro y llevarse además los 5.425 millones de saneamiento. Quieren que el equipo directivo actual despida, cierre sucursales, le haga la quita a las preferentes, le haga el trabajo sucio y en la primavera del 2013 quedarse gratis con el 40 % de la cuota del mercado financiero gallego que hoy aún está, a pesar de todo, en Novagalicia. Ese es el juego, ante el que cabe una pregunta que ya sé que es retórica: ¿Quien manda aquí, Rajoy y Feijoo o la oligarquía financiera?

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