13 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
La semana que viene se aprobará al fin la bonificación fiscal que permitirá a los astilleros gallegos competir con los del resto de Europa. Sobre ellos seguirá pendiendo la espada de Damocles del tax lease anulado y la posible, aunque improbable, obligación de devolver aquellos incentivos. En cualquier caso, es hora de buscar contratos y de ser competitivos por calidad y costes, no por ayudas públicas.