Un Nobel para la paz

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Todos de acuerdo. La expresión máxima de la paz la hallamos en los camposantos. Allí donde dejamos de ser seres y humanos y nos convertimos en cenizas. Entonces sí que el sosiego y la concordia se impone a todo lo demás.

La UE viene haciendo grandes esfuerzos para transformarse en un gran camposanto en el que reposemos felizmente más de quinientos millones de pinganillos. A este paso, va a ser difícil que una gran parte de los europeos, entre ellos los españoles, no hallemos la paz más honda y duradera. Y ahí es a donde quería llegar. Porque solo así se explica que el Premio Nobel de la Paz se le concediera ayer a la UE.

Alguien pudiera pensar que cuando Europa se descompone, cuando crecen las desigualdades y millones de europeos viven en la miseria, cuando perdemos escandalosamente libertades y cuando se cuestionan las democracias, no merece un galardón que reconoce la concordia. Y sin embargo, está en lo cierto. Los del Nobel no han hecho más que es adelantarse al futuro. Porque vamos por el buen camino. A este paso, a no mucho tardar, y como nadie ponga remedio, no solo va Europa a ser merecedora del Nobel de la Paz. También en ella y en todos nosotros habrá una paz eterna. Igualito que en los camposantos.