Manipular partículas

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

El Premio Nobel de Física 2012 se ha concedido al francés Serge Haroche y al estadounidense David J. Wineland por sus investigaciones relacionadas con la física cuántica. Independientemente uno del otro, han puesto en práctica «métodos revolucionarios para medir y manipular partículas individuales preservando su naturaleza cuántico mecánica», señala en su fallo la Academia. Wineland logró capturar iones mediante láseres. Haroche siguió el camino inverso: controló y midió fotones capturados, enviando átomos a través de una trampa. En las interacciones de la luz con la materia se pone de manifiesto su naturaleza corpuscular (formada por fotones) y, por lo tanto, su estructura cuántica, discontinua. Para atrapar partículas, primero hay que frenarlas, disminuyendo su velocidad y, por lo tanto, enfriarlas. Con varios haces de láseres, acoplados convenientemente, se consiguen temperaturas próximas al cero absoluto, que dejan prácticamente inmóviles las partículas (melaza óptica). El confinamiento se consigue combinando el efecto melaza con un campo magnético débil, para formar una trampa magnetoscópica. Así se pueden medir sus características con gran precisión. Sus métodos de trabajo, en el campo de la óptica cuántica, abren el camino para la construcción en el futuro de ordenadores cuánticos, mucho más veloces que los electrónicos actuales, y de relojes más precisos que los atómicos de cesio.