Y segundo y tercero, definitivamente Galicia, lema común y apartidista, origen y destino, elección y lección adecuada, todo por Galicia, todos con Galicia, madre y madastra. Primeiro Galicia vertebrando la trabe que sustenta nuestros anhelos como pueblo, nuestra identidad, la lengua en la que aprendimos a decir colo y nai, primavera y lúa.
Galicia permanentemente transversal, hilvanando contradicciones, Saturno devorando a sus hijos. Laoconte que defiende a sus hijos del ataque de las serpientes del paro y de la emigración, nuevos males que castigan, hoy como ayer, al país de todos los finisterres.
Don Gonzalo Torrente me dijo una tarde madrileña, cuando caía el sol de los veranos novicios y se ocultaba como si el mar estuviera acostándose detrás del paisaje: «Mire usted -don Gonzalo y yo nunca nos tuteamos-, Galicia somos nosotros, señor Pernas, los que escribimos en gallego y nos leen en castellano».
Años atrás, Celso Emilio Ferreiro me presentó como joven poeta en el Ateneo de Madrid, y subrayamos una estrofa de uno de sus poemas para autoafirmarnos sosteniendo que Galicia somos nós, las personas y el idioma. Una inteligente e inequívoca manera de ver la vida. De vivirla.
Primeiro Galicia, nuestra urgencia, mucho más que un eslogan de campaña, mucho más que un mantra repetido, tarea común, empeño colectivo. Si en alguna convocatoria electoral Galicia fuese solo un número cardinal, u ordinal, un adjetivo preciso, tendríamos que preguntarnos, cuando se alce el telón, si estamos en el inicio de un proyecto solidario, si existen los diez mandamientos básicos del gallego como en un relato primitivo de Lamas Carvajal o en el discurso básico de Ramón Piñeiro.
Primeiro los gallegos, tribu dura, golpeada por la historia, sufrida y nómada, ocupando todas las vías de Galicia, de las salidas de Galicia a los caminos del mundo. Solo los gallegos sabemos de las tierras que hay detrás del horizonte. Conocemos el mapamundi del dolor, todos los mapas de las diásporas posibles. Por eso de Buenos Aires a Colonia, de Lausana a Bahía, reivindicamos al unísono primeiro Galicia. Aunque hayamos sido repudiados por la madre tierra que solo nos dejó una canción en los labios y una negra sombra oculta en el fardel de emigrante.
Galicia primeiro para desterrar todas las sombras y pintar de azules el paisaje do seu verdor cinguido. Galicia primeiro como un himno, santo y seña para franquear las puertas del futuro. Pásalo, cuéntalo en ciento cuarenta caracteres de Twitter, que corra por Facebook, Galicia trending topic permanente. Con gallardía primeiro Galicia, el castelaoísmo de siempre, Galicia siempre, siempre en Galicia.