Recuperar el prestigio

José Ramón Amor Pan
José Ramón Amor Pan LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

No es la primera vez que en los últimos tiempos escribo sobre ética y política. La situación lo demanda. Hoy quisiera llamar su atención sobre un párrafo del documento publicado hace unos días por el Círculo Cívico de Opinión, una asociación integrada, entre otra personas, por Victoria Camps y Adela Cortina: «Ni las instituciones ni las personas que ostentan los cargos de mayor responsabilidad han sabido ganarse la reputación y el prestigio imprescindibles para merecer confianza y credibilidad por parte de la ciudadanía. Además del déficit notable de ideas para gestionar y resolver la crisis, se echa de menos un liderazgo compartido por el conjunto de grupos políticos, que actúe con valentía y con prudencia, que corrija los despilfarros de otros tiempos, que sepa discernir la gravedad de cada problema y que tenga visión de futuro y no atienda únicamente al corto plazo». Lástima que nuestros políticos no entiendan el mensaje. Produce una honda tristeza ver cómo se aferran algunos al poder. ¿Por qué será? Siento decirlo, pero dudo mucho que sea por servicio público: hay muchos cargos que claramente sí lo son y por los que nadie se pelea, en asociaciones, oenegés y voluntariados. Pero claro, estos no dan ni relumbrón, ni poder, ni suculentos ingresos. Así nos va.