¿A quién pretenden engañar Pachi Vázquez y Francisco Jorquera en el próximo debate televisado que los enfrentará como aspirantes a la presidencia de la Xunta? Poco serio va a resultar el encuentro entre estos dos líderes políticos que de antemano han formado una coalición para gobernar, a pesar de lo dispares que resultan sus programas electorales. No obstante encontrarse ideológicamente uno en las antípodas del otro, todo lo que se puedan echar en cara resultará una farsa para el electorado, pues lo único a lo que pueden aspirar es a aunar sus fuerzas para derrotar al PP. ¿Que es legítimo esto último? Por supuesto. ¿Democrático? Sin duda alguna. ¿Estético? A mi entender no, pero para gustos se pintan colores. ¿Se imaginan un debate entre Feijoo y Alfonso Rueda? Evidentemente, en modo alguno, por absurdo. Pues a grandes rasgos es lo mismo con lo que se encontrarán aquellos que presencien la pachanga entre Vázquez y Jorquera. En vez de debatir, que es para lo que se sentarán uno enfrente del otro, se dedicarán a hacer un inmenso paripé consistente no en pedir el voto para sí, sino para ambos, pero por separado. Y los que opten por asistir a esa pantomima perderán, todavía un poco más, la fe en la clase política.