Primarias y primarios

Mariluz Ferreiro A MI BOLA

OPINIÓN

19 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen que la primera formación política que celebró unas elecciones primarias fue el Partido Progresista, de Theodore Roosevelt. Ha llovido. Las primarias han colonizado tierras a miles de kilómetros de su origen y han invadido partidos lejanos. Han llegado al PSdeG. Se acercan peligrosamente. Y entre los socialistas gallegos se palpa esa calma tensa que precede a la batalla. Aunque hay una sombra que alcanza todas las escaramuzas palaciegas. La de José Blanco. Seguramente el exministro esté ante la última posibilidad de volver a subirse a un buen vagón político después del famoso episodio de la gasolinera de Guitiriz. No contará con la alfombra de Pachi Vázquez. Y agitará emociones encontradas entre los populares. Por un lado, a pesar de todo sigue siendo una potencial amenaza de cara a las elecciones. Por otro, su candidatura supondrá una división en las filas de los rivales, con lo que será sencillo airear de nuevo el argumento de que algunos partidos se preocupan más de sus guerras intestinas que del bienestar del ciudadano. Al fin y al cabo, las primarias suelen despertar en los políticos los instintos más primarios.