L a escuché anteayer y sin querer, célere, se me fueron las manos a mi artículo del domingo. Dijo Elena Valenciano: «Así no, señor presidente, así no», enfatizando, que es la cualidad más elocuente del verbo político. Estaba yo indispuesto con la izquierda, como me sucede a menudo en los últimos años. Lo estaba porque pensaba que su incoherencia es alta, por no decir prodigiosa. El cinismo se ha apoderado del discurso de los autoproclamados progresistas, que dicen una cosa aquí y con el mismo argumento son capaces de decir la contraria. Lo pensaba mientras jaleaban a Ecuador, que le da cobijo a Julian Assange.
Niegan los progresistas (¿progresistas?) que se juzgue a Assange en un país democrático de honda estirpe, Suecia. Lo hacen por razones humanitarias. Es palabra de moda. En nombre de la humanidad actuamos sin humanidad alguna. Sin embargo, los mismos progresistas (¿progresistas?) aplauden que se juzgue a un muchacho del PP en Cuba, país que tiene que ver con la democracia lo mismo que Valenciano con el pensamiento de Ortega y Gasset. Y digo tal porque fue Ortega quien dijo aquello de «no es esto, no es esto»: frase célebre que ha pasado a la historia como aviso de intelectuales al poder cuando el poder se desvía, corrompe, agita, disturba?
Esta izquierda (de doble discurso) además de decirle a Rajoy «así no», debiera decir cómo. ¿En qué difería su política económica de la política de Rajoy? ¿Y los instruidos socialdemócratas alemanes, paradigmas para el PSOE, no hicieron lo mismo con Schroeder?
Como este PSOE rubalcabesco se disipa, le recuerdo la llamada Agenda 2010 que firmó el socialismo alemán: recorte de pensiones, retraso de la edad de jubilación, eliminación de prestaciones sanitarias, liberalización del mercado de trabajo? y bajada de impuestos, algo que Rajoy haría si el socialismo no hubiese gastado 90.000 millones más de lo que ingresó el pasado año.
Por lo tanto, debiera la izquierda decir «cómo» antes de decir «así no». Yo he pedido estrechar las dimensiones de la Administración, desterrar la corrupción, localismos, prebendas, macrosueldos? algo que el PSOE ha obviado en los 21 años que ha gobernado España. La izquierda debe defender a la gente y obviar demagogias. Igual que debiera defender la democracia (el Reino Unido, EE.?UU., Suecia) y darle la espalda a la dictadura (Cuba). Assange no lo agradecería. España, sí.