08 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Con sus piernas, sus brazos y su talento como herramientas, Javier Gómez Noya dio ayer una de las alegrías del año a todos los gallegos. Su medalla de plata en Londres nos hace ver que en esta tierra lo que no falta es la capacidad de las personas. Ojalá que hoy David Cal siga reivindicando que Galicia es un lugar maravilloso lleno de gente capaz de comerse el mundo. Solo necesitan que les demos un poco de vuelo. ¡Qué grande eres Javi!