11 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Cada tres meses vendrán unos hombres de negro a revisar las cuentas de España, las cuentas de sus bancos. Ya estuvieron por Galicia. Son de carne y hueso y llevan una libreta. Serán exigentes porque ellos representarán a unas instituciones que serán a las que el Gobierno les tendrá que rendir cuentas por prestar 100.000 millones. A eso se llama cesión de soberanía. El Banco de España ha sido despojado de todo su prestigio. Ha de recuperarlo. Mientras tanto, los hombres de negro vigilarán que pagamos más IVA, recortamos puestos de trabajo y no engañamos con el déficit público. El que tiene el dinero, manda. Y manda Merkel. Ojo que la alemana no se quede con nuestra banca.