La ciudad y los perros

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

01 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

V uela el tiempo como una flecha envenenada. Y vuela para todos. Hasta para los premios nobel. Mario Vargas Llosa, peruano y español, ha visto como su primer libro cumplía el medio siglo. La ciudad y los perros, que fue Premio Biblioteca Breve en Barcelona y que lo empezó a situar en el mundo de las letras, ha llegado a los cincuenta años desde su aparición. Más de media vida de escritor. En ese libro, en el que Vargas Llosa comenzó a practicar lo que los estudiosos han venido en llamar ficciones verdaderas, el autor recreó sus años en el colegio militar Leoncio Prado, de Lima. Para celebrarlo, la Real Academia Española ha publicado una edición crítica. El nobel reconoció en el homenaje en la docta casa que la literatura es una familia y que leer es imprescindible para escribir. Sus deudas, dijo, son, entre otros, con Tirant Lo Blanc, Faulkner, el mago del sur de Estados Unidos, y Flaubert. Con Llosa los acontecimientos maceran hasta que se convierten en el licor de las palabras. Todo lo vivido puede ser susceptible de ser sublimado. Pero el auténtico talento de la escritura va más allá y es también una moneda acuñada y acunada por los sueños.