Orgullosos que estamos

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Alemania está feliz con lo bien que lo estamos haciendo. Y si Alemania está encantada por lo mandadiños que somos, nosotros, satisfechos y orgullosos de estar cumpliendo al pie de la letra las directrices que nos marcan. El ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha venido a Compostela a decirnos que vamos por el buen camino. Y estamos que no nos lo creemos. Felices.

Lejos quedan aquellos tiempos en los que no íbamos a admitir que nos dijeran lo que teníamos que hacer. Y lejos también aquellos otros en los que nos enfurecíamos por los «sablazos de mal pagador», también llamado subida del IVA. Hemos superado todos los inconvenientes, mil y una peripecias y ya logramos lo que buscábamos. Que Alemania esté satisfecha con nuestro trabajo.

Porque lo que nos importa es Alemania. Nos importa Alemania, los alemanes y lo que pueda pensar Angela de nosotros. Todo lo demás es una cuestión menor. La voladura del Estado de bienestar, los millones de parados, las colas en los comedores sociales, las promesas incumplidas, el ridículo de dar cuenta de lo que haces, el recurso de tratar de culpar a los de siempre. Todo eso no tiene valor. Estamos para que los alemanes se sientan orgullosos porque hacemos lo que nos dicen que hagamos. Y en esto estamos. Cuando convirtamos este país nuestro en un páramo, los recaderos irán a Berlín a ver qué es lo siguiente que quieren que hagamos. Y entonces nos enviarán una soga.