Un clásico inagotable

F. Fernández de Buján LA GOLETA

OPINIÓN

El Padrino cumple cuarenta años. La familia, auténtica protagonista de la película, es representada en un impresionante mosaico que plasma la vida afectiva y despiadada de sus miembros. Hoy sus diálogos son citados de memoria: «No es nada personal, solo negocio»; «le haré una oferta que no podrá rechazar»; «no es fácil ser buen hijo, nada fácil»; «mantén cerca a tus amigos y más cerca a tus enemigos»; «un hombre que no dedica tiempo suficiente a su familia no es un hombre de verdad»; «intenta pensar como piensan quienes te rodean». Es de los pocos filmes que pueden verse muchas veces; visionarse entero o entretenerse viendo solo una parte. Siempre se descubre algo nuevo en los diálogos, la caracterización de sus personajes, la trama familiar, amical, interpersonal, social, política, económica y criminal. Sentimientos y acciones contradictorias confluyen en un mismo personaje: amor, amistad, venganza, perdón, traición, lealtad, codicia, gratitud, falsedad, franqueza, inmoralidad o principios. Arquetipo en su género, seguirá siendo fuente de inspiración. Por ello es un clásico, obra maestra imperecedera en la historia del cine.