Y ahora, una de extorsión

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

19 mar 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Quienes tenemos el honor de tratar al presidente de la Audiencia Provincial de Lugo, José Antonio Varela Agrelo, sabemos que es oro molido. Su rigor intelectual y honestidad profesional se han visto recompensados con su nombramiento como máxima autoridad judicial en su provincia natal. Por este exclusivo motivo se convirtió en objetivo del empresario Dorribo. Solo le faltaba atacar al poder judicial, pues contra representantes de los otros dos, el ejecutivo y el legislativo, ya había lanzado sus envenenados dardos. Su estrategia de defensa, por absurda, peca de previsible: calumnia, que algo siempre queda.

¿Hasta cuándo se va a permitir que este individuo mancille la honorabilidad de tanta gente? ¿No debería la jueza instructora, si es que se archivan las diligencias contra determinados imputados, proceder de oficio según el artículo 456.2 del Código Penal, y deducir testimonio por un presunto delito de acusación y denuncia falsa?

Que el ejemplo de Varela Agrelo cunda. A la mínima, acudir en busca del amparo de la Justicia, para que a nadie le quede duda de que el empresario tan solo busca otros compañeros de banquillo de los acusados. En temas de Justicia no cabe lo de «a río revuelto, ganancia de pescadores».