27 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Cuando todavía sufrimos en nuestros bolsillos las consecuencias de la cuesta de enero más empinada de los últimos años, con la gasolina por las nubes y con las empresas y las Administraciones públicas reduciendo sueldos, viene Hacienda y nos recuerda que este Gobierno decidió, al contrario de lo que siempre prometió, elevar los impuestos a los de nómina. El primero, el del IRPF, que tendrá efectos demoledores en los sueldos de este mes de febrero, ya que incluirá parte de la subida de retenciones que no se aplicó en los salarios de enero. A sufrir.