¿Quién desprestigia a los políticos?

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

19 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando, hace cinco días, UPyD defendió en el Congreso de los Diputados la necesidad de limitar las retribuciones de los exjefes de Gobierno, los dos grandes grupos de la Cámara manifestaron un rechazo radical a la propuesta: de «demagógica y efectista» la tacharon los diputados del PP, mientras los del PSOE manifestaban que solo servía para «desprestigiar» a los políticos.

Es dudoso, sin embargo, qué desprestigia más a los políticos: si el privilegiado sistema de remuneración ahora vigente o que tal sistema fuera reformado para acabar, precisamente, con sus injustificados privilegios. Juzguen ustedes mismos.

Los expresidentes de Gobierno tienen asignada legalmente una pensión de en torno a 80.000 euros anuales, cuyas características son esencialmente las siguientes: esa pensión es vitalicia y, por tanto, no depende en su duración del tiempo que se haya ocupado la presidencia del Gobierno; es compatible con la obtención de remuneraciones procedentes del sector privado, de modo que sus beneficiarios pueden cobrarla y cobrar al mismo tiempo -como hacen González y Aznar- magníficos sueldos de una o más empresas; y, por si todo ello no fuera suficiente, la pensión de expresidente es igualmente compatible con el sueldo de consejero de Estado (en torno a 70.000 euros al año), pues los exjefes de Gobierno que decidan incorporarse al Consejo, como acaba de hacer ahora Zapatero, pasan a ser miembros natos de ese órgano.