Tierra de Baltares

Laureano López
Laureano López CAMPO DE BATALLA

OPINIÓN

N ada malo habría que decir de la curiosa predisposición genética que hay en tierra de Baltares si se tratara de tenistas agraciados con el revés de sus progenitores, o de emprendedores con el olfato empresarial de sus abuelos, que los hay. Pero sí, y mucho, cuando lo que heredan los vástagos son Administraciones, alcaldías y organismos provinciales, como si estas fueran propiedad de una familia, no del pueblo soberano. La cosa se lleva con una naturalidad que mete miedo. Hoy lo verán. La anormalidad democrática disfrazada de nuevo de normalidad. El traspaso de poder de Baltar a Baltar en la Diputación de Ourense recibirá incluso el aplauso caluroso -es lo previsto- de la Xunta... Lo peor: que en estas latitudes, y a estas alturas, ya ni se guardan las apariencias.