En cinco años, el 80?% de la población mundial tendrá acceso a Internet desde un dispositivo móvil, según una de las predicciones de IBM para el próximo quinquenio. Los vaticinios de la conocida multinacional de la informática suelen tener un alto índice de aciertos. Pero parece especialmente difícil que este se convierta en realidad, cuando de los siete mil millones de habitantes del planeta, 1.400 millones están en situación de pobreza extrema, más de 900 millones pasan hambre y una cifra similar no tienen aún acceso al agua potable. La FAO estima que harían falta 44.000 millones de dólares anuales para erradicar el hambre, pero los Estados se excusan diciendo que no tienen ese dinero, aunque solo las partidas destinadas a la compra de armamento suponen 1.300 millones.
Además, los precios de los alimentos siguen respondiendo «a los choques de la oferta y las acciones de especuladores en los mercados de derivados de bienes primarios», según un informe de perspectivas de la economía mundial de la ONU.
Si en los países en vías de desarrollo la situación es difícil, tampoco en la afortunada -por comparación- Europa la situación es para tirar cohetes. Basta leer el periódico. O aportar otra cifra: más de 11 millones de españoles han cruzado el umbral de la pobreza.
Hay muchos millones de personas con preocupaciones perentorias y escasísimas posibilidades de asomarse a la Red.
Por eso mismo, ojalá acierte IBM. Significaría que en estos cinco años se van a dar pasos de gigante hacia la solución de algunos de los graves y endémicos problemas de la humanidad.