D a gusto escuchar a Eduard Punset propagar el optimismo contracorriente hasta cuando habla de política. Dice Punset que están de moda las noticias malas y que hay que guarecerse contra ellas. Son contagiosas. Añade que da la sensación de que la última noticia buena sucedió hace muchísimo tiempo, cuando los organismos unicelulares que son virus y bacterias se convirtieron en organismos pluricelulares, o sea, en nosotros mismos. Pero en el día a día hay razones para el entusiasmo. Los consejos en tiempos de crisis son los de siempre: refugiarse en la humildad, en el aprendizaje, en el esfuerzo, en los pequeños placeres. No hay más. Cuenta Punset que una vez una mujer le dijo: «¿Pero cómo voy a venir yo del mono?», a lo que él le contestó: «No, viene de la mosca de la fruta». Otra lección de sentido común es buscar el término medio. Añade Punset que el ser humano cuando no puede controlar algo busca conspiraciones y culpables. Y que ahora con los recortes Rajoy tendrá toda la culpa, como antes Zapatero era el eje de cualquier mal. Nos cuesta asumir que las cosas están cambiando y que debemos adaptarnos. Pero el ser humano es evolución, y los que opten por el optimismo saldrán de esta con una sonrisa pintada en la boca. Punset cada vez se parece más al maestro Yoda.