Ciencia, déficit e IRPF

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

27 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Mientras los ciudadanos nos vemos enredados en la cada vez más obvia impostura del cumplimiento del déficit para este año, imposible por imperativo obcecado del directorio europeo y -unas me van y otras me vienen- del presidente del Gobierno de España y sus ministros, un científico de apenas 25 años lanza una iniciativa en la Red para que los contribuyentes puedan destinar a investigación científica una parte de sus impuestos.

La iniciativa ha concitado el interés de 260.000 ciudadanos que persiguen concienciar al Estado para que asuma, estable y prolongadamente, la necesidad de la ciencia. Añadan a ello esas actuaciones episódicas, pero significativas, de padres y madres recaudando dinero para que la investigación en la que cifran sus esperanzas para la salud de sus hijos no se detenga, y entenderán que la ciencia, la investigación y el método científico han logrado asentarse en la sociedad española como el camino más adecuado para desentrañar las realidades complejas. Consecuencia de tales percepciones, los científicos y sus centros se encuentran ya entre las profesiones e instituciones más valoradas por los españoles.

Por eso, cuando el Gobierno popular, haciendo de tripas corazón, obviamente, sitúa a España en el puesto de honor de ser el país con un IRPF más elevado para todos los tramos del impuesto, por encima de países como Francia, el Reino Unido, Alemania o Noruega, sacudir las conciencias de los gobernantes, los Gobiernos y los ciudadanos con iniciativas como la casilla para la ciencia refuerza análisis tan certeros y unánimes como el del editorial de diciembre de Nature, que reclamaba de los nuevos Gobiernos de España, Italia y Grecia una mayor inversión en ciencia, y no un seguidismo, o agudización, de las políticas de ajuste y recorte de los últimos años, como ha sucedido sin embargo con el anuncio, por Rajoy si hablara, de un nuevo recorte de 600 millones para este año.

Afortunadamente, respecto a la ciencia, no todos los Gobiernos se comportan como el del Estado o el gallego. El Gobierno vasco no recorta: incrementa en un 37 % su presupuesto del 2012 respecto al de hace tres años. Y es reconfortante oír a la consejera Celaá proponer al Gobierno central y a las comunidades autónomas un pacto para incrementar en un 5 % anual los presupuestos para investigación. «Haya crisis o no».

Porque el entramado institucional de la ciencia y la innovación, y su gestión, no pueden someterse a una continuada inestabilidad que ahondará la crisis económica y dificultará la recuperación. Aunque haya Gobiernos que lo nieguen o ni siquiera lo consideren o lo entiendan. Al contrario que tantos ciudadanos.