E stamos en temporada de listas. Y dice France Football que España es la cuarta selección del 2011. Ponen por delante a Alemania, a Italia y a Holanda. ¿Cómo hacen para llegar a esa conclusión cuando España es la actual campeona del mundo y de Europa? Pues aplican los resultados de los amistosos, donde el equipo de Del Bosque estuvo horrible. Da igual la afrenta. A la vuelta de la esquina está Polonia y Ucrania. Una Eurocopa, a pesar de Argentina y Brasil, es más difícil de ganar que un Mundial y, si Villa no llega, estamos sin punta de lanza. Pero da igual. Hasta puede ser una fortuna alinear juntos a todos los locos bajitos magos del balón. España puede poner las clasificaciones en su sitio si juega arriba con Xabi, Iniesta, Cesc y Silva, con Busquets y Xabi Alonso por detrás. Las combinaciones de esos genios no tienen límite. Y saben pisar el área y hacer goles. A España solo le falta Messi para hartarse de ganar títulos. Alemania y Holanda están bien. También Italia e Inglaterra darán guerra. Pero España cuenta con lo más importante: un patrón de juego increíble, que no se ha visto desde el Brasil del 70. Que hagan las cábalas que quieran ahora. La única que importa es en junio.