El bosón de Higgs ha capitaneado la actualidad científica del mundo esta semana. Es la última partícula que falta para completar el llamado modelo estándar, una teoría que explica tres de las cuatro fuerzas a través de las cuales se gobierna todo lo que conocemos. Por una hermosa coincidencia, esta misma semana ha estado en Galicia el premio Nobel de Física Sheldon Glashow, uno de los autores de la hazaña de descubrir que hay un parentesco entre dos de esas fuerzas, a saber: la que explica qué es una onda electromagnética o cómo se comportan cargas eléctricas e imanes está relacionada con la llamada fuerza débil, que explica los fenómenos radiactivos o los procesos termonucleares que hacen alumbrar las estrellas. Glashow no solo llegó a semejante proeza, sino que también predijo la existencia de un nuevo cuark (uno de los constituyentes esenciales de la materia) cuando nadie lo imaginaba. Además bautizó ese nuevo cuark con el nombre de encanto, un detalle que deja entrever su personalidad. A sus casi 80 años, nos sigue regalando ideas geniales, todo un mensaje: a esa edad aún hay mucha vida.