E n lo único que va ganando Rubalcaba es en lo del Madrid, que es hincha y está primero en la Liga. Hoy, en su entrevista con La Voz, apela a la épica: «Estamos decidiendo cuatro años muy importantes. Esta no es una elección más». Pero los sondeos pintan que la psicodélica brecha con Rajoy está entre abismal y abisal. Dicen que es un esprínter y que tenía un récord en cien metros. Pues ya puede tenerlo en los tres días, porque es lo que le queda para el milagro de la remontada. «Los votos de verdad se cuentan el domingo», repite. Rubalcaba defiende ante los gallegos a Blanco: «Yo les digo que en unos meses no habrá caso Campeón. Tras el domingo, el caso irá desapareciendo». ¿Habrá aflorado su subconsciente en esa frase y no será él quien se diluya tras el 21-N? En el partido, Chacón ya le ha mandado recado e intentará ponerlo, como mucho, a remontar el Manzanares, que lo tiene a mano. No hay recuperación ni movilizando a la izquierda, porque lo que no hay ni habrá será recuperación económica y la gente está harta. ¿Hasta cuándo negocios cerrados por todas partes? Pero es un valiente o un temerario. Se presentó a unas elecciones subido al cadalso del paro.