Las elecciones municipales han dibujado un panorama en el que las mayorías absolutas, o virtuales mayorías de gobierno, en 6 de las 7 ciudades gallegas dependen de solo un escaño. ¿Con cuántos votos habría un vuelco de la situación? El titular saltaba en Santiago: con solo 17 votos más, el BNG hubiese conseguido su cuarto escaño a costa del decimotercero del PP, rompiendo su mayoría absoluta. Hemos hecho las cuentas para el resto de los casos: En A Coruña, el cuarto escaño del BNG es el más frágil (EU-V se lo ganaría con solo 7 votos más) y, para cambiar la situación, el BNG debería haber conseguido 4.159 votos más. En Ferrol, EU-V, con 296 votos más, hubiese ganado su tercer escaño a costa del decimotercero del PP. ¿Qué ocurre con el resto? En Vigo, el PP, con 2.078 votos más, habría conseguido la mayoría absoluta, al quitarle un escaño al PSOE. En Lugo y Ourense habría ocurrido algo semejante, si el PP hubiese obtenido 540 y 1.232 votos más, respectivamente. Si esas cantidades tan bajas de vecinos cambian su voto, cambia el cuadro general. Una sana espada de Damocles que los alcaldes deberán tener presente.