¿Qué se hizo por las universidades?

?elso Currás NUESTRA ESCUELA

OPINIÓN

Hace ahora casi cuatro años, el Consello Galego de Universidades daba el visto bueno al plan de financiación 2005-2010. El representante del PSdeG en este órgano consultivo votó en contra de dicho acuerdo y el del BNG se abstuvo. También en el Parlamento hubo una dura oposición por parte de diputados que hoy ocupan altos cargos. A punto de finalizar la primera legislatura «del progreso y del cambio» continúa en vigor el citado plan de financiación. Conclusión: o este no era tan malo o la Xunta fue incapaz de elaborar uno mejor. Hay que recordar también que, en aquel momento, el entonces rector de la Universidade de Vigo y el actual de la de A Coruña valoraban positivamente este plan quinquenal. La crisis económica es una buena disculpa para no acometer ahora otro. En la etapa anterior no hubiese colado, pero actualmente no pasa nada. Se acepta la promesa de negociar un nuevo plan en el primer semestre del 2009, es decir, en plena campaña electoral. Que nuestra institución académica superior se mantenga impasible ante estos hechos evidencia una situación, cada día más generalizada, de falta de implicación de la Universidad en las importantes decisiones externas que con ella se están tomando. Tampoco ha elaborado el actual Gobierno la prometida ley gallega de universidades, que figuraba en el acuerdo que los dos grupos políticos ahora en la Xunta firmaron el 23 de julio del 2005. Era un proyecto anunciado por el anterior Ejecutivo y suspendido en espera de la modificación de la LOU, que por fin se aprobó en abril del 2007. ¿Y cómo va la integración de Galicia en el espacio europeo de la educación superior? Tenemos casi cien titulaciones diferentes en nuestros siete campus y en este curso que empieza estarán adaptadas a dicho marco supranacional cinco. El horizonte temporal establecido por la Declaración de Bolonia (1999) para terminar este proceso es el año 2010. Por lo tanto, nos quedan poco menos de dos años para conseguir la incorporación de 92 carreras. Además, esta convergencia con Europa está demandando ya unos presupuestos mayores. En el citado plan de financiación hay una cláusula que deja abierta la posibilidad de aumento de recursos y que, en el momento de su aprobación, aún no podían fijarse. Actualmente, tampoco se hizo. Si a todo esto sumamos el hecho de que los costes de matrícula estén aumentando ahora más que en la etapa anterior, podemos preguntarnos: ¿Qué se hizo por las universidades gallegas en estos últimos cuatro años? Poco o muy poco. Francamente extraño en un Gobierno sustentado por los dos grupos políticos representados mayoritariamente en el sistema universitario gallego. Una vez más se cumple aquello de: ¡Cuerpo a tierra que vienen los nuestros!